Recuento y abrazo
Esto no lo hacía yo desde el año de María Castaña. Creo que sanear la vida física no me está beneficiando la espirituá. En fin, el caso es que me apetece hacer un recuento de las entradas y salidas del 2.008, por si no he agradecido algo lo suficiente o no me he condolido como debía. Equilibrio, queridos, ante todo, equilibrio. Veamos…
GANANCIAS
Tangibles:
-Unos cuantos centímetros de altura saludable que ha sumado mi hijo, que hay que ver lo deprisa que crece.
-Un aparato de grabación y reproducción de todo, todo y todo, que no sé cómo se llama.
-Una bata nueva (para que veas, Jose Alberto, que sabía de qué hablaba cuando estrenaste la tuya).
-Compañeros de trabajo cojonudos.
-Buena gente a la que estaría bien acabar llamando "amiga".
-Una pack de "servicios" en uno de los balnearios más chulos de Galicia que me tocó en la rifa de la cena navideña de empresa, yupiii.
-Y... ¡Un portátil! Precioso, ligero, de 15'' y pico para que pueda ver las letras sin trocear la pantalla, negro y plata como los poemas más sentidos, y con su ratón y todo para que no me vuelva loca con el Synaptics de las pelotas. Más bien... más bienvenido... más por fin...
Intangibles:
-Montones de sonrisas de once años de edad.
-Un trabajo pagado bastante respetable (esto es siempre relativo), con su Seguridad Social y todo, y que espero poder conservar (renovación a primeros de Enero, cruzo dedos) para seguir quejándome en el 2.009 como la niña pija que sigo siendo.
-El buen rollo laboral, por debajo y por detrás del cuadro de mando (se admiten chistes), que endulza una barbaridad la hiel de la cárcel (una vida organizada de hoy en día es una modalidad de cárcel, se mire como se mire).
-La recuperación de amigos que andaban algo escondidos.
-Empatías y afectos nuevos que atenúan este suspirar feo que parece no tener ninguna intención de irse a paseo de una vez por todas.
-Libertad por dentro y por fuera.
-Nuevos miedos (uno de estos días os los cuento)
-Y... Una jefa malvada con la que poder meterme.
PÉRDIDAS
Tangibles:
-Trocitos de chapa y pintura que se nos han ido perdiendo a mi anciano coche y a mí, por vaya usted a saber qué caminos. Ambos estamos en lista de espera para una reparación en condiciones y mientras, nos metemos todo el colágeno y el abrillantador que podemos, que no es mucho.
-Mi bata-de-toda-la-vida, que no era de toda la vida pero como si lo seriese, que dirían en mi tierra, que no la he tirado aún, por si acaso se me estropea la nueva y vuelvo a necesitarla ¿no?, pero que me he prohibido terminantemente ponerme nunca más, a no ser que sea imprescindible y eso. Sniff.
Intangibles:
-Kilos de ilusión que prometo no volver a tener jamás. Éste y el anterior, han sido los dos años en los que estrené ilusiones concretas: una ilusionzota grandota y un par de ilusioncillas pequeñajas. He venido a comprobar lo que ya sabía desde pequeñita: no hay nada mejor que la falta de expectativas para esquivar la frustración. A partir de este año, recuperaré ese "saber vivir" que siempre me ha caracterizado y no volveré a tomarme en serio nada cuya fecha de ejecución y/o caducidad no sea mañana mismo.
-Viejos miedos (sólo un par de ellos, pero lo he agradecido mucho).
-Placeres que han pasado al recuerdo (esto no lo he agradecido nada).
-Tiempo; todo el que no he empleado en algo que merezca la pena, ha sido tiempo perdido.
LO QUE NO HA MUTADO NI SE HA INMUTADO
Tangible:
-Esas pacientes y magníficas personas que me siguen dejando ser su amiga año tras año.
-El desorden del trastero.
-Lo que quiera que haya en los altillos de mi armario.
-Las cuatro cosas que conforman mi cálido y acogedor hogar.
Intangible:
-Mi falta de fe en los grandes cambios.
-El entusiasmo sin justificación que venía de serie.
-Las ganas de ver todo el espectáculo que pueda en cualquier formato y que todo sea bueno.
-Este amor tardío y cabezota que no atiende a razones y se empeña en no menguar a pesar de no ser útil ya.
-La consciencia lúcida con la que fui bendecida y maldecida hace ya casi cuarenta y siete años. De momento, el Altzeimer tendrá que esperar.
SALDO...
Pues eso es lo malo, que no hay saldo fiable. He perdido mucho pero sigo teniendo mucho más de lo que que puedo cuidar en condiciones. Diría que sigo siendo rica en casi todo lo importante, pero no podré saber seguro si este año ha resultado a mi favor o en mi contra hasta que vuelvan a pasar otros cinco años. ¿No os he dicho que nunca sé si he ganado o perdido hasta que no ha pasado al menos un lustro? Pues eso: a esperar.
Bueno, bueno, bueno… Se me ocurre que esto de recontar pérdidas y ganancias del 2008 es un tema perfecto para proponer un meme a los amigos, ¿no? ;-) Tranquilos, no soy tan malvada, los balances son asuntos muy íntimos y delicados y, además, ya no me gusta “poner deberes”. Eso sí, si os sentís inclinados a compartir sumas y restas, estaré encantada de leer vuestros resultados, especialmente si os son muy, muy favorables.
Chicas, chicos, amigas y amigos, personas de bien… Que dentro de doce meses el balance del 2.009 sea...
¡DE PM!
(Versión infantil)
Y, lo mejor de todo, que haya muchos de estos:

NOTA:
La primera fotografía pertenece a: lokura.blogia.com/2006/080401-el-temblor.php y tiene protegidos los derechos de autor. Espero no estar cometiendo un delito, porque yo nunca le echaría el humo a una embarazadísima dentro de un ascensor. Yo soy legal.
Así que, no perdamos el tiempo.





el resto es cosa de la suerte...

Cata dijo
Conociéndote me gustaría que siempre ganaras y sumaras porque los demás contigo ganamos seguro...
Espero que jamás, jamás mute tu ilusión (contagiosa) venida de serie y tu incondicionabilidad que yo añado (se te ha debido pasar o te habrá dado verguencilla)
un beso gordo (ni pas ni leches!)
30 Diciembre 2008 | 04:21 PM