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Terra
La Coctelera

Vanitas...

...vanitatum et omnia vanitas. O sea, que lo llevamos crudo. Así que, no perdamos el tiempo.

22 Octubre 2008

Licencia para Fumar

¡¡¡QUINCE DÍAS!!!

Qué pasada. No me lo creo ni yo.

Pero tengo que ser honrada… no he sufrido nada ni parecido a lo que esperaba. No es que no tenga mérito, que tengo un montón (que no decaigan los aplausos, podría favorecer una recaída), pero el esfuerzo ha sido anterior a dejarlo. Pero esto ya lo explicaré cuando llegue a ese punto de la historia.

Bien, decía que, con mucho empeño y “fuerza de voluntad” conseguí aprender a fumar. El tabaco dejó de saberme sistemáticamente asqueroso y comencé a “disfrutar” de su sabor en algún momento. Ya era mayor; mayor e interesante. Pero aún no podía fumar “oficialmente”. En el parque con los amigos, a la salida del colegio en un portal, en los recreos en los baños, en la calle camuflados en la pandilla… Pero a escondidas, como los furtivos.

En mi casa fumaban todos menos mi madre y mi tata. Mis dos hermanos mayores, mi padre y mi padrino. Todos fumaban tabaco negro, y mucho, muchísimo. Si me es difícil recuperar recuerdos sin tabaco desde los quince años, lo que resulta imposible es encontrar una sola imagen, fija o en movimiento, de mi padre sin un cigarrillo o un puro en su mano izquierda. Mi padre era un gran fumador, no sólo porque fumase mucho, sino porque adoraba el tabaco en forma de puros. Era un experto.

Yo sabía que fumar delante de mi padre no era algo pensable hasta mi mayoría de edad. Es este tipo de información que tienes sin necesidad de que se haya dicho o escrito; simplemente se sabe. Bien, mi madre ya había hecho gala de esa superintuición maternal para advertirme que sabía que yo fumaba, y que seguramente mi padre también pero que dios te libre de que te vea hacerlo así que será mejor que tengas cuidado y dejes de fumar en el cuarto de baño que por cierto estas dejando la repisa de la ventana hecha una porquería con tanta colilla apagada y que los filtros no cuelan por el desagüe del water así que deja de tirarlos y de gastar litros de colonia en camuflar inútilmente el pestazo que dejas cada vez que entras a fumar que es que odio el olor del tabaco rubio ¿no podrías fumar Kaiser como tus hermanos?

Bueno, así pasamos un tiempo, (¡Mamá! Estás insinuando que yo fumo? ¡Por dios!), hasta que un día de verano en la piscina, estando yo echando un pitillito en el guardarropía de señoras y charlando con mi querida Maruja (la persona más permisiva con los adolescentes que me encontré), algo cambió. Un exagerado levantamiento de cejas en su cara precedió a la voz de mi padre que, a mis espaldas, le pedía a Maruja un mechero para su puro. No me moví hasta que escuché sus pasos alejándose, creo que ni respiré. Maruja se limitó a decir “te pilló”.

Esa noche en casa, mientras cenábamos, me dijo mirándome serio pero con cariño: “Hasta que no cumplas los 18 años no podrás fumar delante de mí. Si quieres fumar en casa, puedes hacerlo, pero no donde esté yo”.

¡Alucinante! No me hablaba como un jefe, se dirigía a mí como un amigo, un fumador que comprende las necesidades de otro, un colega en toda regla. De repente, cómo no me había dado cuenta antes, tenía el padre más enrollado del mundo. ¡Me dejaba fumar! Nada de broncas, ni de discursos ni de nada. Sólo una norma facilísima de seguir. Así que, por fin, tenía LICENCIA PARA FUMAR.

Eso sí, no sé explicar porqué entendí y sigo entendiendo que en aquella época, la preocupación de mis padres no fuese fumar o no, sino hacerlo en público, pero lo entiendo. También entiendo que nadie me insistiera en lo malo que era el tabaco, ni las enfermedades que acarrea, ni la terrible dependencia que genera, ni que es, con mucho, la adicción más difícil de combatir y la que menos compensaciones tiene. Igual que nadie me advirtió durante todos esos años de lo peligroso que era broncearse sin precaución.

Eran otros tiempos y yo podía quemarme por dentro y por fuera a mis anchas. Ya era “LIBRE”.
¿No?

servido por Marián 16 comentarios compártelo

16 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Odys

Odys dijo

En eso consiste la libertad, ¿no? En caminar siguiendo tu propia voluntad y caer víctima de tus propios errores, levantarte y aprender de ellos, aunque a veces sea demasiado difícil o te des cuenta demasiado tarde.

15 días, ahí es nada: felicidades, y que dure hasta el final.

Salud.

22 Octubre 2008 | 03:53 PM

Marián

Marián dijo

Odys, he rebasado el tiempo prudencial de escaqueo en el curro.
A la noche más y mejor, espero.
Un saludo.

22 Octubre 2008 | 04:01 PM

abril-ale

abril-ale dijo

Mi dulce Marián:

Vas paso a paso, día a día y lo estás logrando. Sé que dentro de un mes leeré: "mes y medio sin llevar un pitillo a mi boca"

Adelante, seguí así mi querida Marián...vos podés.

Un beso dulce y confiado.

22 Octubre 2008 | 08:23 PM

Cata

Cata dijo

Yo soy lo peor. Recuerdo que cuando empecé y mis padres no debían saberlo escondía el paquete de tabaco en el portal (hasta que descubrí que el portero me gorroneaba)... pero lo peor lo peor fue un día que me fume un piti en el baño, y mi madre volvió a casa antes de tiempo y me dijo huele a tabaco! y yo le dije... joder mamá, pues habrá sido Conchi (la chica de casa) que andará estresada...
que huevos los míos...
echando balones fuera.

(el pa de los cojones, ya sabes)

22 Octubre 2008 | 08:34 PM

supernova

supernova dijo

antes era otra cosa, mi hermana fuma y mi padre no lo sabe, le da palo, y tiene 22 años, sus cosas...mi madre y ella lo llevan con secretismos.no sé si algun dia se enterará, es aglo ridiculo a estas alturas, a lo mejor le da morbo, jejej, no, la conozco, es su ética, q no se lo permite.....en fin.....q te aplaudo, sisi, 15 y 15 más, todos los q sean!!!!

besazos!!!!!

22 Octubre 2008 | 08:37 PM

Marián

Marián dijo

Odys,

Que sí pero que no lo tengo tan claro. Cuando eres libre para elegir, estupendo, pero una adicción no te permite ese privilegio porque ya estás esclavizado, o al menos así me he sentido yo durante los últimos años: como una presa del tabaco. Mira, me lo apunto para el próximo capítulo.

No creo que fumar haya sido un error, sino más bien una estupidez dilatada durante demasiados años. Si en lugar de haber sido adicta a la nicotina lo fuese a la maría, o al acohol, o a alguna otra sustancia más comprometida, pues mira, seguramente me pasaría la vida "equivocándome" y encantada, y mi única "lucha" sería probablemente tratar de controlar la medida. Lo que para mí convierte la adicción a fumar en una bobada, es que no te da nada a cambio, absolutamente nada.

Bueno, que parece que me han puesto un megáfono en la mano y una pancarta en la otra. Qué barbaridad, cómo suelta la lengua esto de la abstinencia.

Un saludo.

22 Octubre 2008 | 10:19 PM

Marián

Marián dijo

Mi preciosa Abril, cuando acabe confesando en un artículo lo poco que me está costando decir adiós al tabaco, seguro que ya no me seguís jaleando tanto. Estoy tentada de fingir que mantengo una lucha titánica con mi ansiedad para que los "adelante" no acaben nunca. Me encantan. :-)

Un beso enorme y "libre".
Tranquila. Nunca se sabe, pero en este momento lo último que me apetece es un cigarrillo. Cruzo dedos.

22 Octubre 2008 | 10:22 PM

Cata

Cata dijo

Jajaja!

Me encantan tus pecados, Cata, son más veniales que los de mi hijo, y te imagino empezando por ese "yo soy lo peor" con esos ojazos abiertos avisando de lo terrible que va a ser lo que viene a continuación. Me encanta.

Mujer, eso no son balones fuera, eso son redacciones de gacetillas domésticas. Lo normal. No es que te quiera quitar importancia, que si te hace ilusión ser lo peor, pues vale, lo eres, pero tendrás que ir desempolvando otras historias más cruentas, digo yo.

Cata, Cata, que yo creo que sí que lo voy a conseguir. ¿Verdad?
Ahora sí, un pa, por lo menos.

22 Octubre 2008 | 10:28 PM

Marián

Marián dijo

Pues lo entiendo perfectamente, Super, porque no es lo mismo que se sepa o que te vean. Y lo de la edad es lo de menos, porque depende de con qué ojos crees que te miran más que los ojos con los que en realidad te ven, y para una hija es fácil querer quedarse en los ojos de un padre que la ve como a una niña, aunque fastidie al mismo tiempo. Bueno, no tiene porqué tener nada que ver con tu hermana, pero yo sé lo que me digo.

Que me quedo con el aplauso, encantada. ¿Vamos a por el mes? Vamos.
Un montón de besos, Supernova brillante.

22 Octubre 2008 | 10:32 PM

Marián

Marián dijo

Ya empieza a pasarme otra vez...
CATAAA! Que con las prisas tengo desdoblamiento de personalidad, que ya perdonarás, que ha sido sin querer.

En fin... será la edá.

22 Octubre 2008 | 10:34 PM

Cata

Cata dijo

No... si yo te presto mi nombre cuando quieras (y la personalidad tb)
Bueno...es que... por deformación profesional omití un par de detalles sin importancia como que mi madre había dejado de fumar por aquel entonces y que la pobre Conchi no podía fumar en casa... a que si soy un poco lo peor???
Y claro que lo vas a conseguir!!!! Si lo sabré yo!

23 Octubre 2008 | 09:07 AM

Marián

Marián dijo

:)
Esa deformación es un tesoro... No la pierdas.
Un poquitín. Sigue esforzándote.
Pa.

23 Octubre 2008 | 02:34 PM

nosequiensoy

nosequiensoy dijo

No se podía esperar menos de ti, Marián. !7 días ya es un gran logro. Y si vuelves a caer, no pasa nada, a levantarse de nuevo. Y si alguna vez no te apetece levantarte, pues bueno, lo quitado, quitado está.
Yo creo que lo tengo superado, pero, como dice mi padre, mientras recuerde el tiempo que hace que lo dejé es que todavía me acuerdo.
Un beso.

24 Octubre 2008 | 05:48 PM

Jose Alberto

Jose Alberto dijo

Hola.. Pues me tienes muy intrigado..dices que apenas te está costando esfuerzo, y que lo peor fue antes de dejarlo. Seguiré atentamente tus andanzas post tabaco :-)

Saludos sin nicotina¡¡

25 Octubre 2008 | 04:35 PM

Marián

Marián dijo

Nosequiensoy, mil gracias!

Ni canto victoria ni doy nada por hecho, porque sé por experiencia lo absurdo que es decir "nunca jamás". Estoy viviendo la "retirada" con mucha tranquilidad y una buena dosis de alegría. No pensé que yo fuese a dejar de fumar, de verdad, en el fondo creía que era absolutamete incapaz y supongo que por eso no lo intentaba.

Al principio tachaba en el calendario los días sin fumar, pero esta última semana se me olvida casi siempre. Eso es bueno. Estoy muy contenta, pero, es lo de siempre, nunca se sabe.

Qu tengas un muy buen comienzo de semana y ahí va un abrazo enorme.

26 Octubre 2008 | 11:23 AM

Marián

Marián dijo

José Alberto, que yo también estoy intrigada, bueno quizá más sorprendida que intrigada. Tengo una teoría al respecto, y os la contaré en el próximo capítulo, pero es sólo una teoría.

Con o sin nicotina, disfruta todo lo que puedas de este domingo y buen comienzo de semana.

26 Octubre 2008 | 11:25 AM

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